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Antiaging. Tratamientos antienvejecimiento

La edad cronológica, es la fecha de nuestro nacimiento (al que habría que añadir 9 meses más por la gestación).

La edad biológica, es la edad real, la que tienen nuestras arterias, corazón, articulaciones, cerebro… es decir lo envejecido o joven que se encuentra nuestro cuerpo.

tratamientos antiedad

Si miramos a nuestro alrededor vemos personas que aparentan tener 15 o 20 años menos y otras están muy envejecidas respecto a su edad cronológica. Y no estamos hablando de su aspecto exterior, que aunque es importante no es esencial, estamos hablando del estado interior de nuestro cuerpo. Este modo de envejecer lento o rápido depende sobre todo de nosotros, pues aunque lo genético tiene importancia (cómo envejecieron o envejecen nuestros padres o abuelos) el 75% de la responsabilidad recae en nuestros hábitos de buena o mala salud.



Los tratamientos antienvejecimiento son planteamientos preventivos, modernos e individuales, porque cada persona necesita un tratamiento anti-edad diferente.

David Sinclair, genetista de la Universidad de Hardvard, aseguró en la revista Science en Marzo de 2013 que “algunas personas podrán vivir hasta 150 años” cuando avancen los estudios sobe el resveratrol del vino tinto y su capacidad para activar la proteína SIRT.

¿Cómo se ve dentro de 20 o 30 años? 


Esta pregunta debería responderla cada persona. La mayoría de las personas inteligentes se ven mejor de lo que están ahora. Más experiencia, más criterio con la misma vitalidad, las mismas ganas de hacer, de conocer, de disfrutar.

La vida es para el disfrute, pero para ello, es primordial la salud. Sin vitalidad todo es gris. Hoy la ciencia aplicada inteligentemente puede evitar un envejecimiento que nos lleve a la dependencia y a la discapacidad. 
Piense esto: las personas construimos nuestro futuro. Somos mayores como nos hemos construido mayores.

Si elige una vejez dependiente y achacosa, la medicina antienvejecimiento no es su elección, su elección será la geriatría. 



El objetivo de nuestros tratamientos antiedad es disociar la edad cronológica de la edad biológica, retardando la segunda. Las asociaciones médicas que trabajan con tratamientos antienvejecimiento, señalan que esta medicina va dirigida a personas a partir de 40-45 años. Esto no es totalmente correcto.


TODAS LAS PERSONAS DE TODAS LAS EDADES se pueden beneficiar de estos nuevos tratamientos, por ejemplo:


Las personas entre 20-30 años, deberían hacerse un estudio para determinar su edad biológica por dos razones principalmente:


Al encontrarse en un momento fisiológico ideal, es idoneo para conocer de cara al futuro las referencias médicas en ausencia de enfermedad y sus valores morfológicos y bioquímicos óptimos.
Por otro lado y aún más importante, servirá para conocer la predisposición de padecer enfermedades en el futuro y así poder evitarlas o, si aparecen, que tengan un grado subclínico (inferior al modo natural), a través de una medicina preventiva controlada.
programas antiedad

Las personas de más de 40 años están en un momento importante para comenzar un PROGRAMA PERSONAL DE SALUD.

Una estrategia preventiva contra el envejecimiento. Buscar mantenerse en la forma y el bienestar adecuado, mejorando cada año y no empeorando. Prolongar el tiempo de vida sano y el buen estado de salud.

Buscar una máxima calidad de vida es la prioridad

medicina antienvejecimiento

Las personas de más de 65 años, porque los objetivos aquí de la medicina antienvejecimiento son varios:


  1. 1.PROLONGAR LA INDEPENDENCIA Y LA VITALIDAD hasta edades a veces muy avanzadas
  2. 2.APLICAR TRATAMIENTO Y TÉCNICAS que los tratamientos tradicionales no suelen usar
  3. 3.PERMITE ALIVIAR MUCHOS PADECIMIENTOS O REDUCIR SÍNTOMAS DE ENFERMEDADES ya declaradas.

¿Cómo y por qué envejecemos? 
 


Hoy empezamos a conocer las causas bioquímicas del envejecimiento humano. Este proceso conlleva un progresivo descenso de nuestra actividad y de nuestra capacidad de respuesta ante las dificultades físicas y psíquicas.

Nos hacemos vulnerables y tenemos riesgo añadido de desarrollar infecciones, tumores y enfermedades crónicas como la osteoporosis o las demencias.

Sabemos que los mecanismos por los que envejecemos son varios y se suman: NOS OXIDAMOS Y SE CREA UN PROCESO DE INFLAMACIÓN LATENTE Y SILENTE. 
Este proceso daña principalmente: cerebro, hormonas y sistema inmunitario.


Los radicales libres

En 1956 se describe la presencia, dentro de las células, de los radicales libres. Moléculas que surgen del consumo de oxigeno y que se crean como productos sobrantes e inestables que reaccionan con otras sustancias del interior de la célula para lograr estabilizarse.

El problema surje cuando al conseguirlo, generan reacciones en cadena que destruyen proteínas, parte del código genético o lípidos necesarios para la célula, deteriorando su rendimiento y facilitando su muerte.

Todos los organismos producen radicales libres (hoy se sabe que eliminarlos totalmente puede ser perjudicial), pero su exceso es una de las causas de envejecimiento. Quien más se oxide más rápidamente envejece. En 1972 se descubre que el 90% de estos radicales libres se producen en una estructura de la célula llamada mitocondria.

Las mitocondrias son responsables de la producción de energía de cada célula. En cada célula hay entre 50-2500 mitocondrias. La producción de energía es la que genera los temidos radicales libres. El organismo se defiende de estos molestos radicales libres gracias a enzimas que los desactivan. Desde el exterior por distintos mecanismos, como es ingerir unos determinados nutrientes o suplementos nutriciolnales.

De la misma forma, dietas inapropiadas los generan más.

¿Qué objetivos se marcan los tratamientos antiedad actualmente? 


Los tratamientos antienvejecimiento consiguen frenar el deterioro vital con tratamientos que reducen a los radicales libres y los cambios hormonales que se producen con el paso del tiempo, que controlan la inflamación subyacente. 
A partir de una edad nuestras glándulas hormonales ya no trabajan como cuando teníamos 30 años.

Los tratamientos antienvejecimiento compensan de forma natural esas pérdidas. Si usted lo desea se pueden realizar otras pruebas más específicas que llevarían a conocer y predecir riesgo de enfermedades en el futuro como enfermedades cardiovasculares, Alzheimer, cáncer de cólon o mama, diabetes por herencia o por modos de vida. Son los polimorfismos genéticos. Se utilizan Biochips que con sólo saliva como muestra nos señalan los riesgos de padecer determinadas patologías: como resultado ponemos medidas, nos anticipamos.

Se puede usar técnicas de SPECT que detectan la presencia de procesos malignos todavía sin crear síntomas con las posibilidades de un diagnóstico precoz que facilita su curación.

Los tratamientos antienvejecimiento se apoyan en la moderna biomedicina, y redescubren los tratamientos preventivos aplicados individualmente.

Contando con todo el conocimiento bioquímico, hormonal y la tecnología médica actual, sabemos que los tratamientos antienvejecimiento se realizan con todo el rigor científico. Que es útil y que debe hacerse. Los tratamientos antienvejecimiento evaluan la situación bioquímica y hormonal de cada persona, mediante una serie de pruebas que duran entre dos o tres días. Y así, poder establecer un diagnostico no de enfermedad, como tradicionalmente se hace, sino de edad biológica.

En una primera parte se comienza con una meticulosa anamnesis (ese conjunto de preguntas tradicionales que ya por falta de tiempo no hace la medicina tradicional) complementada con una buena exploración física. Se realizan determinaciones bioquímicas de sangre, orina, saliva y muestras de cabello, que ayudan a valorar el grado de envejecimiento de cada persona. Tambien se valoran órganos y estructuras, por procedimientos no invasivos como los modernos ecógrafos y se contrasta toda esta información, con estudios de Biorresonancia, y estudios genéticos específicos.

Y así:
Compensar deficiencias en nutrientes, oligoelementos, vitaminas…
Restaurar el equilibrio hormonal.
Estimular la propia capacidad de defensa.
Reforzar y apoyar todas las actividades vitales.
Controlar el estrés.
Resultado:
Mejor equilibrio.
Más fuerza, no sólo física.
Piel hidratada y de aspecto más juvenil.
Mejor vida sexual.
Más resistencia frente a las infecciones.
Más memoria y capacidad de trabajo
Menos estrés.
Mejor calidad de sueño.
Mayor sensación de bienestar y felicidad.

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